Crianza y Educación

Érase dos veces, un cuento del revés

Imagina un mundo donde los lobos son buenos, las brujas no comen niños, donde Cenicienta va al baile en manoletinas y Blancanieves va a trabajar y se independiza en la ciudad. ¿Qué ocurriría? Nada. Que estaríamos hablando del mundo real, hablando de CUATRO TUERCAS, un proyecto coeducativo y personal de Belén y Pablo, una joven pareja de diseñadores que decidieron darle una segunda oportunidad a los cuentos tradicionales de siempre. Salvarlos de estereotipos sexistas donde los personajes conviven en igualdad y sin violencia.

SEAMOS FELICES SIN COMER PERDICES. El proyecto de los cuentos “Érase dos veces” surgió al leer cuentos a nuestra hija Violeta. Cuando comenzamos a leerle los clásicos que hablaban de mujeres sumisas que esperan príncipes valientes que rescatan, lobos que devoran abuelas y brujas que quieren comerse a niños. Fuimos conscientes que aquello era lo que precisamente no queríamos transmitirle y no es difícil darse cuenta de algo así. El mundo no es así, ni queremos que así sea. Es por ello, que cada vez que le leíamos , cambiábamos el argumento, tapábamos ilustraciones, saltábamos página. Un día decidimos reescribirlos tal y como queríamos contarlos.

 

 

UN MUNDO MÁS JUSTO. En cada uno de nuestros cuentos, además, rendimos un homenaje a una gran mujer de la historia, esas mujeres que han sido invisibilizadas durante años,  pero que han ayudado a construir un mundo más justo. Cuando algo no sale bien a la primera, puedes seguir dos caminos: abandonar, o intentarlo de nuevo. Eso es lo que nosotros sentimos con los cuentos.  Érase dos veces supone una segunda oportunidad para los cuentos de siempre, pero sin violencia, sin sexismo ni desigualdad. Porque el “Érase una vez” se nos ha quedado desfasado y transmite una serie de valores y estereotipos con los que no estamos de acuerdo.

 

 

BRUJAS BUENAS, LOBOS AMABLES Y MUJERES VALIENTES.Basándonos en los cuentos clásicos, hemos tratado de respetar al máximo el hilo argumental de cada cuento, pero desmontando todo lo que consideramos erróneo, caduco o innecesario. Por ejemplo, en Cenicienta queríamos que existiese el príncipe, que apareciese el hada madrina, que hubiese baile y zapatitos de cristal. Pero el tratamiento que le damos a todos esos elementos es muy diferente al original. En nuestros cuentos aparecen mujeres valientes, activas y que toman sus propias decisiones, brujas portadoras de sabiduría, lobos amables… y mucha complicidad.

LA VIDA, LA PRINCIPAL MUSA.  El estar dispuestos a mejorar, a escuchar, a corregir, tener ganas de cambiar las cosas.  Sin duda nuestra hija Violeta y nuestro hijo Nicolás, ellos son los que nos han mostrado nuevos caminos que recorrer, y nos han enseñado a replantearnos muchas cosas, casi constantemente

DIÁLOGO ENTRE PADRES E HIJOS. Creemos que los cuentos de “Érase dos veces” permiten a padres y madres entablar nuevos diálogos con sus hijas y sus hijos, ayudar a replantear ciertas cosas que normalmente damos por “válidas” sin cuestionarnos lo suficiente.

 

«El bullying, la homosexualidad, el sexismo… una oportunidad para reflexionar y establecer debates en casa». 

 

UN TRASFONDO COEDUCATIVO E IGUALITARIO. El resultado son unos cuentos que mantienen la magia y la diversión de los clásicos, pero con un trasfondo mucho más coeducativo, igualitario y sin utilizar la violencia o el miedo como herramienta de transmisión. Conocemos a muchos niños y niñas que han tenido pesadillas con lobos y brujas. Con “Érase dos veces”, seguro que eso no va a pasar.

MÁS ALLÁ DE LA FICCIÓN: LA REALIDAD.  Hay madres y padres que nos cuentan historias maravillosas. Que nos dan las gracias por estas nuevas versiones, que nos dicen que sus hijos o sus hijas les piden por ejemplo que les lean los cuentos, pero “los de verdad”, refiriéndose a los nuestros en contraposición de los originales. Que nos hablan de que por fin pueden dejar de inventarse las historias sobre la marcha.

TALLERES DE EDUCACIÓN SEXUAL. Recordamos un caso en el que, al terminar de leer Érase dos veces… Caperucito, un niño dijo: “Mami, este cuento me gusta más que el otro”. Nos los han pedido para trabajar talleres de género, para talleres de educación sexual, para trabajar con adultos… Todo este tipo de cosas son maravillosas. Para nosotros, es una satisfacción enorme pensar que con nuestros cuentos podemos aportar un granito de arena para conseguir que el mundo sea un poquito mejor.

“CÓMO NO SABÍAN QUÉ ERA IMPOSIBLE, LO HICIERON”.  Si tienes un proyecto, y crees en él, inténtalo. Simplemente inténtalo. Con el corazón, con las ganas, con la ilusión, con el esfuerzo, con lo mejor de ti. Puede que así se materialice. Y si no lo consigues, piensa en la cantidad de cosas que has sido capaz de aprender por el camino. A nosotros nos encanta una frase que dice: “Como no sabían que era imposible, lo hicieron”. La tenemos siempre muy presente.

CONSTRUIR UN MUNDO MEJOR. Un mundo más amable, más consciente, más igualitario… más feliz. No paramos de reversionar, porque, lamentablemente, hay infinidad de cuentos que transmiten valores y estereotipos que fomentan la desigualdad en muchas de sus vertientes. Simplemente hay que mirarlos desde una perspectiva diferente para darse cuenta. Y, a veces, esa perspectiva se consigue por el mero hecho de leérselos a tu hija o a tu hijo.

QUITARSE PREJUICIOS ENCIMA. Ande yo valiente es un nuevo proyecto que continúa en la misma línea,  trabajando en la construcción de nuevas identidades y que toma como referencia la sociedad actual para cambiar conciencias. Benito y su carritoMarta no da besos y Teresa no quiere ser princesa son algunos de sus títulos. Y nada mejor, que comenzar trabajando desde la infancia, a través de los cuentos.

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